Jennifer Ramirez
Entre risas, consejos y encuentros en Lima, una amistad que comenzó por casualidad.
Jennifer Ramírez, a quien yo conozco como Jenny, es una amiga muy especial cuya amistad comenzó de una manera bastante curiosa. Todo empezó cuando estaba agregando en Facebook a algunos compañeros con quienes había estudiado en secundaria en Lima. Vi el nombre Jennifer Ramírez y pensé que era una de mis excompañeras de colegio, así que le envié un friend request.
Al poco tiempo comenzamos a conversar y descubrimos que, en realidad, ella no era la Jennifer que yo estaba buscando. Pero ese pequeño error terminó llevándonos a una amistad que valoro mucho. Nos caímos bien desde el inicio, empezamos a hacernos preguntas, a conversar sobre nuestras vidas y a conocernos poco a poco. La curiosidad fue mutua, y así comenzó una amistad que después pasó de las conversaciones por Facebook a conocernos en persona.
Cuando viajé a Lima, finalmente tuvimos la oportunidad de vernos cara a cara. Desde ese momento, nuestra amistad tomó una forma más cercana y natural. En mi última visita a Lima, Jenny se portó de una manera muy atenta conmigo. Me recomendó un lugar excelente en Miraflores, conocido por sus sopas únicas, donde fuimos a comer y conversar. Después fuimos a tomar una cerveza a un bar, seguimos hablando y la pasamos muy bien.
También recuerdo con mucho cariño que, antes de que regresara, tuvo varios detalles conmigo que no esperaba. Me ayudó a conseguir una bandera del Perú que quería llevarme para colgarla en mi casa durante Fiestas Patrias. También me consiguió un pin para usar en la camisa y me regaló un polo de Star Wars Perú. Fue una sorpresa que realmente agradecí, porque me hizo sentir que valoraba nuestra amistad.
Jenny es una persona atenta y considerada. Siempre pregunta por Alyssita y me ha dado consejos desde su experiencia como mamá, especialmente sobre los primeros meses de crianza. Valoro mucho que se tome el tiempo de preguntar, compartir lo que ha aprendido y estar pendiente de cómo va esta nueva etapa de mi vida.
También sé que baila muy bien salsa y merengue, así que cuando vuelva a Lima espero que podamos salir a bailar, divertirnos y seguir creando buenos recuerdos. Estoy seguro de que será una de esas amistades que seguirá creciendo con el tiempo, aunque la distancia y la vida nos lleven por lugares diferentes.
A veces las amistades más valiosas empiezan de formas inesperadas. La nuestra nació por un friend request enviado por equivocación, pero con el tiempo se convirtió en una amistad sincera, cercana y llena de detalles que guardo con mucho cariño.